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Reunión
de Medio Año
Sociedad Interamericana de Prensa
Hotel Swissôtel
Quito, Ecuador
17 al 20 de Marzo, 2006
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ARGENTINA
Informe ante la Reunión de Medio Año
Quito, Ecuador
17 al 20 de marzo del 2006..
Los ataques directos
y subrepticios al periodismo independiente, las agresiones verbales y el desprecio
hacia la actividad profesional, no han cesado en los últimos cinco meses
en nuestro país.
En estos embates preocupantes en
un estado de derecho, el diario La Nación, como antes lo fue su subdirector,
ahora alejado del cargo el Dr. Claudio Escribano, fue nuevamente centro de la
confrontación a la que recurre sistemáticamente el presidente
Néstor Kirchner para descalificar a los medios independientes, por el
solo hecho de mantener una información amplia, completa y objetiva sobre
temas de interés general.
La institucionalidad de la República
se ve seriamente amenazada por el creciente poder presidencial, y la obcecada
intención de imponer siempre su voluntad en todos los sectores del estado,
vulnerando incluso la división de poderes. “Inaceptable”
fue la respuesta que recibió José Miguel Vivanco, director ejecutivo
de la organización Human Rights Watch, al sumarse a las críticas
contra el proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura, que finalmente
fue aprobado afectando la independencia y equilibrio de los integrantes políticos
y profesionales del cuerpo que tiene a su cargo la designación y remoción
de los jueces.
Estos problemas afectan y preocupan
en particular a la prensa libre, cuyo ejercicio sigue sometido a una lenta recuperación
de su independencia económica, con el agravante de estar sometida a la
descalificación y agravios del Presidente junto con la discriminación
en la distribución de la publicidad oficial. No se ha implementado una
legislación que garantice procedimientos justos y transparentes y aseguren
la imparcialidad en el uso de los fondos públicos destinados a la difusión
de los actos de gobierno, reclamados permanentemente por las entidades periodísticas
argentinas.
Un informe reciente elaborado por
las entidades Iniciativa Pro Justicia (Open Society Justice Iniciative) y la
Asociación de Derechos Civiles (ADC) aborda los problemas que pueden
comprometer a la libertad de expresión en nuestro continente, como lo
es la caprichosa distribución selectiva de los avisos oficiales entre
los medios de comunicación. Este análisis, publicado en el libro
Censura Sutil, describe las formas indirectas de presión que afectan
el desenvolvimiento editorial de los medios de prensa.
Pero no siempre el censor gubernamental
es encubierto. También actúa abiertamente levantando un programa
de radio, conducido por el periodista José Eliaschev hasta diciembre
último por la emisora estatal Radio Nacional, y en cual criticaba algunos
actos de gobierno.
Esta posición del gobierno
nacional repercute en otros ámbitos gubernamentales consecuentes con
el poder central, tal el proyecto del gobernador de Tucumán, José
Alperovich, que promueve un peligroso “derecho de réplica”,
para ser incorporado en la modificación de la Constitución provincial.
La Asociación de Diarios del Interior de la República Argentina
(ADIRA), expresó su preocupación por los renovados intentos de
interferir en el pleno ejercicio de la libertad de prensa.
Pretender la cesión de espacios
obligatorios en diario radios y TV y demás publicaciones por supuestas
críticas a funcionarios o particulares pone a los editores en la disyuntiva
de correr el riesgo de opinar o difundir “agravios”, como lo califica
el gobierno tucumano, o compartir páginas y minutos con la perorata oficial.
Por otra parte, las trabas gubernamentales
al proyecto legislativo de Acceso a la Información Pública, finalmente
congelado por presiones de alto nivel, parecen confirmar este quiebre en las
relaciones entre el poder y la sociedad.
También el Poder Judicial
pretendió una censura previa cuando la fiscal interina de Instrucción
Nº 38 solicitó al director de la revista Veintitrés, informes
y precisiones acerca de la redacción de una nota, que todavía
no se había publicado.
Otro incidente preocupante afectó
al escritor y periodista argentino José Ignacio García Hamilton,
cuando se le prohibió el ingreso a Cuba el 18 de febrero del corriente
año. La Cancillería argentina pidió explicaciones y embajador
en La Habana se interesó en el problema. No se conoce todavía
la contestación de la Cancillería cubana, pero en oportunidad
de una visita posterior a Cuba del gobernador de la provincia de Santa Fe, Jorge
Obeid, declaró a la agencia oficial argentina Télam que el gobierno
cubano procedió correctamente al no permitir la entrada a la isla del
Dr. García Hamilton por ser un opositor a Fidel Castro y haber escrito
el prólogo de un libro de un disidente.
En esta dificultosa actividad profesional,
periodistas del diario dominical Perfil, fueron increpados y amenazados por
personal apostado frente al domicilio que el presidente de la Nación
posee en Río Gallegos, capital de la provincia de Santa Cruz, para que
se alejen del lugar. Desde varios autos, personas identificadas por la policía
local y que se desempeñarían en medios periodísticos locales,
trataron de arrebatarles a los enviados el equipo fotográfico. Los periodistas
de editorial Perfil efectuaron la denuncia policial, que fue derivada al Juzgado
de Instrucción Nº 1 a cargo del juez Santiago Losada, por agresión
e impedir por la vía del hecho la actividad de los profesionales de prensa
en el ejercicio del derecho constitucional de informar.
La revista Noticias, también
de Editorial Perfil, fue blanco de los dardos presidenciales que la calificó
como enemiga del gobierno. Según una nota publicada por el periodista
Joaquín Morales Solá en el diario La Nación, el presidente
Kirchner expresó: “No tengo nada personal contra nadie, ni siquiera
contra los periodistas más críticos” y subrayó “que
a veces sólo me divierto”. “Sí, tengo una cuestión
personal contra un periodista porque siento que calumnia”. Mencionó
al destinatario, pero Noticias aceptó que el periodista que nombró
el Presidente era su fundador, Jorge Fontevecchia.
Otros tres periodistas fueron heridos
a pedradas y perdieron sus equipos fotográficos y de filmación,
mientras cubrían un operativo antidroga en el barrio porteño de
Mataderos. Los afectados pertenecen a la agencia oficial Télam, a diario
Clarín y a Canal 9 de la Capital Federal.
Por su parte Germán
Pomar, del diario Norte de Resistencia, Chaco, fue herido cuando efectuaba la
cobertura periodística de un desalojo en Pueblo Vilelas, en esa provincia
argentina.
No sólo los medios o empresas periodísticas sobrellevan dificultades
con la libertad de informar sino también hasta los simples ciudadanos.
La señora Cecilia Pando de Mercado, autora de una carta del lector publicada
en el diario La Nación el año pasado en la que criticaba la decisión
del gobierno de separar de sus funciones a un obispo con sede en las Fuerzas
Armadas, padeció una censura a la libertad de expresión, y una
clara demostración de las presiones para silenciarla o castigarla por
el solo hecho de criticar al gobierno. Su esposo, militar de carrera y con una
foja de servicios brillante fue pasado a disponibilidad por ser co-responsable
de los dichos de su esposa. Durante un acto que se llevó a cabo en la
sede presidencial el 8 de marzo, y cuando el presidente Néstor Kirchner,
se refería al papel de la mujer en su día, expresó “que
hoy la mujer argentina está muy preparada, es muy inteligente y tiene
un pensamiento absolutamente independiente y dicen lo que piensan”. La
autora de aquella carta interrumpió al Presidente y le dijo: “Señor
Presidente, yo no puedo decir lo mismo porque mi marido se quedó sin
trabajo por algo que yo dije”.
El gobierno de Argentina ha aceptado
participar en el canal oficial Telesur, empresa propagandística del presidente
venezolano Hugo Chávez, mientras que Uruguay solicitó que no se
le mencione como socio hasta que la iniciativa sea aprobada por el parlamento,
al que al Poder Ejecutivo de ese país envió el 10 de marzo el
proyecto respectivo.
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