|
60
Asamblea General de la SIP .
Antigua, Guatemala,
22 - 26 de octubre 2004
|
BRASIL
Una serie
de medidas restrictivas para la libertad de prensa preocupan a los medios de
comunicación. Entre las iniciativas tomadas por el gobierno federal,
se encuentra el proyecto de ley presentado al Congreso Nacional, que prevé
la creación del Consejo Federal de Periodismo y que establece penas para
los periodistas y el control de las empresas de comunicación.
Otra propuesta que también
cercena la libertad de prensa es la reglamentación del sector audiovisual,
cuyo objetivo es regular y fiscalizar la línea editorial y la programación
de las emisoras de radio y televisión, además de interferir frontalmente
con el contenido y la producción cinematográficos.
Ha resurgido una vez más
el interés por el proyecto de Ley de la Mordaza, la cual impide que las
autoridades involucradas en investigaciones presten información sobre
éstas. La propuesta retorna esta vez reforzada porque busca impedir que
los integrantes del Ministerio Público realicen investigaciones. Es exactamente
todo lo contrario a lo que sucede en las grandes democracias, en las que se
amplían las leyes que obligan al Ministerio Público a proporcionar
información a la ciudadanía, mientras que en Brasil el decreto
impide a todo funcionario público, con excepción de los ministros
y sus asesores de prensa, transmitir información a los medios de comunicación
cuando estén involucrados en cualquier tipo de investigación.
“Nosotros sabemos que sin información de calidad, el ciudadano
no tiene cómo ejercer todos sus derechos a plenitud. Y la libertad de
prensa es la otra cara de la moneda del derecho a la información. Sólo
con una plena libertad de prensa se podrá gozar del derecho a la información”.
Con estas palabras el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se dirigió
a los empresarios de medios de comunicación durante la conmemoración
de las Bodas de Plata de la ANJ de Brasil. El presidente garantizó que
“la censura no volverá al país y mucho menos lo hará
en forma disimulada”.
El 12 de agosto de 2004,
la dirección del diario A Crítica, de Manaus, capital del estado
de Amazonas, denunció que sus profesionales “vienen siendo blanco
de amenazas de muerte, de persecuciones y de intimidaciones de todo género”.
Enumeró, a modo de ejemplo, la persecución que sufrieron el reportero
Gerson Dantas, el fotógrafo Antônio Lima y el chofer Ednelson Arruda
cuando se dirigían al distrito de Presidente Figueiredo (a 107 Km de
Manaus) para evaluar las condiciones de la ciudad y las repercusiones causadas
por el encarcelamiento del alcalde Romeiro Mendonça.
En esa oportunidad, según
el informe de la vicepresidenta del diario A Crítica, Tereza Cristina
Calderaro, el equipo fue perseguido por cinco carros ocupados por partidarios
del alcalde y tuvo que regresar escoltado por la Policía Militar y la
Policía Civil de Manaus. Tales medidas fueron adoptadas por el secretario
de Seguridad Pública, Júlio Pinheiro, luego de ser contactado
por la dirección de la Red Calderaro de Comunicación (RCC).
Según la denuncia
de la dirección del diario, los profesionales del diario recibieron amenazas
telefónicas, al igual que el editor de la columna “Sim & Não”,
el periodista Orlando Farias de Lima, y la jefa de redacción, la periodista
Taíza Brito. El periodista Orlando Farias de Lima, amenazado por medio
de llamadas anónimas, viene escribiendo la columna “Sim & Não”,
en el diario A Crítica desde hace siete años y jamás había
sido amenazado de esta forma, según declaró.
Los hechos denunciados,
según la dirección del diario, son resultado de la divulgación
de la “Operación Pelícano”, desplegada por la Policía
Federal de Amazonas, que resultó en el encarcelamiento de agentes públicos
(diputado estatal, secretario de Estado, alcalde, miembros de la comisión
de licitaciones) y empresarios “cuya actuación conjunta causó,
en los últimos dos años, un desfalco de más de R$ 500 millones
al erario, por consiguiente, un escándalo de grandes proporciones”.
El 22 de marzo de 2004,
el diario Jornal da Manhã, de Uberaba, distrito de Minas Gerais, tuvo
sus puertas lacradas durante 24 horas. El día 20 de abril, el juez electoral
Lênin Ignachitti puso al diario fuera de circulación al ordenar
el cierre de las puertas de los talleres gráficos del diario so pretexto
de que la publicación de una entrevista al teniente alcalde Odo Adão
(PSDB), en la edición del domingo 18 de abril, tenía la figura
de “propaganda electoral extemporánea”.
En sus ediciones dominicales,
el Jornal da Manhã venía publicando entrevistas a posibles candidatos
a la alcaldía y la de Odo Adão siguió a otras publicadas
anteriormente, con el mismo tenor. En la entrevista, Odo Adão admite
su condición de pre candidato a alcalde de Uberaba, reconoce que tendrá
que enfrentar internamente la candidatura del diputado estatal Fahim Sawan (PSDB),
habla de su infancia humilde, y de racismo, entre otros temas.
En cumplimiento de la orden
judicial, ese día se lacraron las puertas de la empresa, impidiendo el
acceso de los funcionarios y la impresión de otros diarios. Para consumar
el cierre del diario Jornal da Manhã, el juez electoral utilizó
un fuerte esquema de seguridad, que incluía cuatro vehículos de
la Rotam, con policías armados con fusiles y ametralladoras, los cuales
recorrieron todas las instalaciones de la sede administrativa.
Sintiéndose intimidados, los funcionarios no ofrecieron resistencia a
la medida. Los representantes legales de Jornal da Manhã, Lídia
Ciabotti y Luiz Ciabotti Neto, se encontraban en São Paulo cuando se
enteraron de la medida.
Jornal da Manhã apeló
ante el Tribunal Regional Electoral de Belo Horizonte y, luego del levantamiento
de la orden cautelar, el diario volvió a circular normalmente, el pasado
21 de abril. Este es el diario impreso más antiguo de la ciudad de Uberaba,
el cual durante más de dos décadas fue el órgano oficial
del Poder Judicial que publicaba información confidencial de las partes
en procesos judiciales. Se trata de un diario que tenía 32 años
de circulación ininterrumpida, hasta que fue lacrado por una orden judicial
que ha sido considerada una medida extrema y atentatoria contra la libertad
de prensa que ha causado indignación a sus directores y a la comunidad
en general.
Los siguientes crímenes
se han producido en este período, aunque no se ha demostrado en forma
contundente que estos se cometieron contra el ejercicio de la profesión
periodística.
El 24 de abril de 2004,
José Carlos Araújo, de 37 años, fue asesinado en Timbaúba,
Pernambuco. Tenía un programa radial donde transmitía noticias
policiales y pedía mayor seguridad para la ciudad. Ya había recibido
amenazas por las denuncias que hacía. El asesino confesó que no
le había gustado que mencionaran su nombre más de una vez en el
programa dirigido por José Carlos Araújo.
El 11 de julio Jorge Lourenço
dos Santos, de 59 años, locutor de Radio Criativa FM, fue asesinado en
Santana do Ipanema, Alagoas. La policía sostiene la hipótesis
de que el crimen está relacionado con las críticas hechas por
Santos en su programa contra varios políticos de la región.
El 12 de mayo los medios,
periodistas y organizaciones de derechos humanos, repudiaron la decisión
del ministerio de Justicia de cancelar la visa temporal del periodista norteamericano
Larry Rohter, autor de un reportaje publicado en el diario The New York Times,
sobre el hábito de consumo de bebidas alcohólicas del presidente
Luiz Inácio Lula da Silva.
Francisco Mesquita Neto,
en ese momento presidente de la ANJ (Asociación Nacional de Diarios),
manifestó en una Nota de Repudio que la medida se basó en normas
legales que quedaban de una legislación autoritaria tantas veces combatida
y que merecen el repudio cuando son retomadas. “Expulsar del territorio
brasileño a un hombre de prensa por sus actividades profesionales es
una medida atentatoria contra la libertad de prensa que va contra los preceptos
democráticos que Brasil defiende”.
|