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Reunión
de Medio Año
Ciudad de Panamá ,Marzo 11-14, Panamá
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ANTIGUA
& BARBUDA
Desde el cambio de gobierno ocurrido el pasado 23 de marzo ha habido una prolongada
agitación en el canal estatal ABS-TV, la única estación
local. Usados principalmente como herramienta propagandística del Partido
Laborista de Antigua (ALP), los empleados del canal, que están bajo la
administración del Partido Progresista Unido, se encuentran divididos
en dos bandos.
Como resultado
de ello, se vienen observando ausencias por enfermedad, retrasos en la emisión
de noticias, desinformación y, últimamente, acusaciones sin fundamento
de interferencia política en las noticias.
El único
otro hecho que se presenta en Antigua es que las instalaciones de Radio Grenville,
de propiedad de Bird, aliado al opositor ALP, han sido desconectadas por incumplimiento
de pago. Grenville había dejado de pagar sus deudas durante décadas.
Los directivos de la emisora sostienen que están siendo amordazados.
El caso está en los tribunales.
Con el famoso
caso del Observer Radio ante el Privy Council (Tribunal de Apelaciones) allanándole
el camino, la televisora ha pasado por una revolución.
Entre otras
iniciativas que se han presentado se encuentran diarios y revistas, uno de ellos
en español; una nueva compañía de televisión por
cable y la adquisición de CTV, anteriormente de propiedad de la familia
Bird.
LAS BAHAMAS
Nada ha sucedido en este último año que haya podido afectar la
libertad de prensa en las Bahamas. En términos generales, la situación
continúa siendo satisfactoria.
BARBADOS
El país sigue gozando de libertad de prensa. No hay obstáculos
para el ejercicio de la profesión periodística.
Las únicas
limitaciones que existen se refieren a la mayor tensión que se percibe
en las relaciones entre un gobierno que ya está en su tercer período
y una prensa vigilante que puede informar sobre temas que podrían ser
motivo de vergüenza pública para algunos ministros del gobierno.
GUYANA
Dos diarios de propiedad privada, el Stabroek News y el Kaieteur News, así
como varios canales de televisión privados operan libremente, sin censura
ni interferencia. Los medios gozan de un alto grado de libertad. Sin embargo,
hace poco el gobierno suspendió la licencia a CNS Canal Seis por un mes,
aduciendo que dicho canal cubrió las inundaciones que afectaron al país
de manera sumamente irresponsable y que a pesar de las discusiones sostenidas
verbalmente, éste no había modificado su proceder. El canal ha
recurrido a los tribunales para exigir el levantamiento de la suspensión.
La cobertura en cuestión no fue clara, pero según algunos comentaristas,
la suspensión resulta excesiva e injustificada, a menos que en la cobertura
de la noticia se incite a la violencia, lo cual no se dio. Actualmente el canal
ya ha reanudado sus transmisiones.
Lo que sigue
constituyendo una mancha es el hecho que el gobierno mantenga el monopolio radial
que heredó del gobierno anterior, hace doce años. Desde hace cierto
tiempo se viene prometiendo una nueva legislación de telecomunicaciones
y, según un vocero del gobierno, cuando ésta se apruebe se emitirán
licencias para las radios privadas. Este proceso, que viene dilatándose
mucho, completaría la liberalización de los medios.
JAMAICA
Sigue existiendo una creciente preocupación en torno a leyes desactualizadas
sobre difamación que permiten la imposición de grandes multas
a los medios. Hay varios casos de apelaciones pendientes en los tribunales.
La Asociación
de Medios de Jamaica (MAJ) viene elaborando un proyecto de Ley de Difamación
para su presentación ante el gobierno de P.J. Patterson. En él
se proponen cambios a la actual legislación de difamación.
Mientras
tanto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha acogido una
apelación presentada por Dudley Stokes, ex director ejecutivo de The
Gleaner Company, contra el gobierno de Jamaica.
En la petición
se acusa a Jamaica, miembro de la Organización de Estados Americanos
(OEA) desde 1969, de múltiples violaciones de la Convención Americana
de Derechos Humanos relacionadas con el papel desempeñado por el gobierno
en el exitoso juicio por difamación entablado contra el diario y su ex
director por el ex ministro de Gobierno Anthony Abrahams, quien ahora dirige
un programa de entrevistas.
El jurado
del referido juicio, que se ventiló en 1996, impuso una reparación
por daños ascendente a $80 millones, la suma más elevada impuesta
en un caso de difamación o daños personales en toda la historia
del país. Luego de la apelación presentada, la suma se redujo
a $35 millones por considerarse que la suma original era excesiva. El Dr. Stokes
y el diario apelaron ante el Privy Council del Reino Unido (Tribunal de Apelaciones),
el cual emitió su dictamen en julio del año pasado ratificando
el monto de la reparación. La suma fue finalmente pagada.
Abrahams,
ex ministro de Turismo durante el gobierno del Partido Laborista de Jamaica
(JLP) en la década de los ochenta, demandó por difamación
a The Gleaner Company y al Dr. Stokes, el 23 de setiembre de 1987, luego de
la publicación de tres notas sobre supuestos sobornos presentadas por
la agencia Associated Press (AP).
Pasando
a otros temas, existe preocupación por la posición de algunas
grandes compañías que a menudo amenazan con retirar su publicidad
cuando el medio cubre un tema de una manera que ellos consideran negativa.
TRINIDAD
La libertad de prensa sigue floreciendo en gran medida en Trinidad y Tobago.
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