|
| |
|
Reunión
de Medio Año
San Salvador, Marzo 21-24
El Salvador |
PANAMA
A pesar de que se vive un ambiente donde existe libertad de expresión,
no deja de preocupar el hecho de que los tres gobiernos democráticos
posteriores a la dictadura militar no han manifestado tener la voluntad política
para derogar todas las leyes restrictivas de la libertad de prensa y de controles
sobre los medios de comunicación que se encuentran vigentes en la actualidad.
La legislación en esta materia es abundante. Existen un sin número
de leyes específicas y distintos códigos que contienen todo tipo
de disposiciones, que atentan de manera directa contra la libertad de expresión
en abierta violación de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos.
En este período todavía se siguen cuestionando las restricciones
impuestas por la reglamentación, dictada en mayo pasado por la presidenta
Mireya Moscoso, sobre la Ley de Transparencia que permite el acceso a la información
pública a todos los ciudadanos. La Ley no ha podido ser utilizada como
una herramienta eficiente para que los ciudadanos accedan a la información
oficial.
La Corte Suprema de Justicia todavía no se ha pronunciado sobre la legalidad
del reglamento del Ejecutivo, tras varias demandas por inconstitucionalidad
que presentaron organizaciones periodísticas y la Defensoría del
Pueblo.
El Sindicato de Periodistas y algunos organismos que le son afines prepararon
un anteproyecto de ley, presentado luego a través de un grupo de legisladores,
en el que se restablecía el régimen de idoneidad para ejercer
la profesión de periodismo y se establecían condiciones para ese
ejercicio. El proyecto no gozó de consenso y la presidenta Mireya Moscoso
no lo sancionó.
Actualmente existen varias demandas por calumnia e injuria y por delitos contra
el honor contra varios periodistas. Deseo destacar una demanda por calumnia
e injuria interpuesta por el procurador general de la nación en contra
del director del diario La Prensa de Panamá, Doctor Winston Robles.
A pesar de que el juez determinó que no existían pruebas en contra
del Doctor Robles por lo cual ordenó archivar el expediente e impartió
un sobreseimiento definitivo, el fiscal, subalterno del procurador, apeló
la decisión razón por la cual el caso pasará a una instancia
superior.
Preguntas ó Comentarios? escríbanos
© 2002 Sociedad
Interamericana de Prensa. Todos los derechos reservados.
|
|
|