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Reunión
de Medio Año
Ciudad de Panamá ,Marzo 11-14, Panamá
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PARAGUAY
En este
período se han producido hechos que una vez más revelan la influencia
de los actores políticos sobre la justicia en perjuicio de los medios
de prensa, tratando de coartar la libertad de expresión y de prensa.
Abundaron
también reacciones injustificadas de funcionarios públicos contra
la prensa debido a denuncias de corrupción publicadas, y que pese a la
contundencia de las evidencias fueron considerados por aquellos como “ataques
políticos” o persecuciones contra sus respectivas personas, quienes
en algunos casos, promovieron querellas criminales para amedrentar y acallar
a las publicaciones.
Las acciones
contra los periodistas incluyeron hasta ataques físicos y el secuestro
del hijo de uno de ellos.
Denuncias
de corrupción entre los propios periodistas ocuparon igualmente un lugar
en este período, pero estas mismas no menguaron la enorme importancia
de la prensa en general. Mientras tanto, el diario Noticias de Asunción
cerró sus puertas por apremios financieros, según sus directivos.
El 5 de
noviembre, el Consejo Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) dispuso la incautación
de equipos de 12 radioemisoras que operaban ilegalmente y que interferían
las transmisiones de las radios legales, según el director de la citada
institución, Luis Reinoso.
Éste
explicó que se trataba de empresas conocidas como “radios comunitarias”,
que además difundían publicidad comercial, que les está
prohibida, constituyéndose así en una competencia desleal para
las que desarrollan legalmente sus actividades.
El 10 de
noviembre, Rubén Careaga, integrante de la influyente familia Careaga
que presta servicios a Ciudad del Este, 330 km. al este de Asunción,
en la triangulación de mercaderías importadas, presentó
una demanda contra el corresponsal del diario ABC Color de Asunción y
director del diario local Vanguardia, Héctor Guerín, reclamando
además un resarcimiento económico de 5 millones de dólares,
alegando que el periodista cometió delito contra el honor y reputación
de las personas.
Guerín
publicó profusas notas contra la empresa Transportadora Guaraní,
de la mencionada familia, en las que presentó evidencias de que la misma
surte de mercaderías a numerosos comercios de Ciudad del Este mediante
un esquema de evasión de impuestos y contrabando, con la presunta complicidad
de un integrante de la familia Argaña, de gran poder político.
El expediente se encuentra en los estrados judiciales.
El 22 de
noviembre, cuatro desconocidos secuestraron durante unas tres horas al niño
Mauricio Agustti, hijo del periodista Bernardo Agustti, del diario Última
Hora, quien realiza investigaciones sobre casos de corrupción, narcotráfico
y otros delitos. Mauricio salía del colegio cuando fue montado a la fuerza
en un vehículo por sus secuestradores.
Tras su liberación, el niño reveló que sus captores le
dijeron: “Decíle a tu papá que deje de publicar cosas sobre
drogas y robo de autos, o si no les va a pasar algo peor”.
El 24 de
noviembre, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó por nota
al entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, Víctor Núñez,
su preocupación por un caso judicial que afecta al director de ABC Color,
Aldo Zuccolillo. Se trata de una querella por presuntas difamación, calumnia
e injuria presentada por el influyente político del gobernante Partido
Colorado, Juan Carlos Galaverna, legislador señalado con frecuencia como
presunto involucrado en hechos de corrupción, enriquecimiento ilícito
y tráfico de influencias.
La querella
fue promovida por Galaverna por publicaciones de ABC Color que lo señalaban
como presunto protector a vaciadores del Banco Nacional de Trabajadores (BNT),
actualmente en quiebra, entre ellos al ex presidente de ese banco estatal, Edgar
Cataldi, su íntimo amigo, condenado a diez años de cárcel,
y actualmente prófugo.
Zuccolillo
fue condenado en primera y segunda instancias a una pena de multa de unos 500
millones de guaraníes (cerca de 100 mil dólares). Esos dos fallos
no consideraron la defensa de la libertad de información, prensa y expresión
garantizada por la Constitución nacional, y que Galaverna fue aludido
en las publicaciones en su carácter de hombre público.
El caso
se encuentra actualmente a consideración de la Corte Suprema de Justicia,
la mayoría de cuyos integrantes fue renovada recientemente, pero en donde
continúa un cuestionado miembro, Wildo Rienzi, de quien Galaverna se
pronuncia con frecuencia como íntimo amigo y a quien lo defendió
públicamente cuando se trató su remoción de la Corte. Rienzi
no se inhibió en el caso.
El 13 de
diciembre fueron divulgados los resultados de una encuesta a periodistas realizada
por el Centro Internacional de Prensa de la Universidad Internacional de Florida,
Estados Unidos, y realizado a través del Instituto de Estudios Comparados
en Ciencias Penales y Sociales (INECIP).
Según
dichos resultados, el 66 por ciento de los periodistas cree que en Paraguay
la prensa no tiene estándares éticos y el mismo porcentaje afirmó
conocer a periodistas que reciben sobornos. El 47 por ciento cree que la corrupción
está generalizada en los medios de comunicación. El 75 por ciento
mencionó los bajos salarios como uno de los factores fundamentales que
conducen a muchos periodistas a corromperse. Después de la corrupción,
las preocupaciones de los periodistas siguieron en ese orden: la falta de capacitación
y profesionalización (39 por ciento), la falta de independencia en las
redacciones (27 por ciento) y la seguridad personal (19 por ciento).
El 13 de
diciembre, el Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP) emitió un comunicado
para repudiar la acusación lanzada por el senador del opositor Partido
Liberal Radical Auténtico, Alfredo Jaeggli, contra el periodista Luis
Bareiro, del diario ABC Color, de que este último recibió coimas
para realizar una serie de publicaciones sobre una cuestionada expropiación
de tierras para campesinos.
El 13 de
enero el periodista Gustavo Torres, del diario Vanguardia, de Ciudad del Este
(330 km. al este de Asunción), denunció que fue atacado a golpes
y amenazado de muerte por tres hombres por publicaciones sobre intervenciones
de la Policía contra traficantes de droga en esa ciudad.
El 19 de
enero, fiscales de Ciudad del Este, impulsaron una investigación a raíz
de una denuncia promovida por el abogado Enrique Alberto Velaztiquí contra
el corresponsal del diario ABC Color en esa localidad, Héctor Guerín.
La denuncia se basó en publicaciones del semanario La Primicia de esa
ciudad, propiedad del ciudadano chino Wu Wen Huang, actualmente en la cárcel,
sentenciado por el delito de extorsión agravada. Guerín y su esposa
fueron acusados por presuntos tráfico de armas, extorsión, lavado
de dinero, chantaje, reducción, contrabando y secuestro.
El periodista
atribuyó esta acción judicial a un intento de amedrentamiento
ante las denuncias que viene realizando en sus publicaciones contra fiscales
por presunto mal desempeño de sus funciones, y contra personas dedicadas
supuestamente a otros delitos como piratería de marcas, contrabando,
evasión de impuestos y otros. El proceso continúa en los estrados
judiciales.
A principios
de febrero, la página web denominada “Democráticamente”,
que tiene su versión radial en la emisora Radio Itapirú, de Ciudad
del Este, publicó un supuesto plan para asesinar al periodista Héctor
Guerín. Según la publicación, cuatro sicarios brasileños
fueron contratados por fiscales de la zona para ejecutar la operación
y el complot no se concretó porque los criminales erraron el lugar donde
debía ejecutarse el plan. Fueron informados por un recluso liberado de
la cárcel, quien integraría el grupo.
Kassen Mohamad
Hijazi, comerciante libanés de Ciudad del Este, presentó una denuncia
por supuesta extorsión contra el periodista Héctor Guerín.
Hijazi,
quien aparece con frecuencia en denuncias por presuntos lavado de dinero y evasión
impositiva, alegó que Guerín le pidió 50 mil dólares
para evitar publicaciones sobre sus actividades, y de intentar obligarle a involucrar
en sus denuncias a dos fiscales de la zona.
El 12 de
febrero cerró sus puertas el diario Noticias tras 20 años y siete
meses de vida, debido a problemas financieros, según informó su
director, Eduardo Bo, decisión que dejó sin trabajo a 240 personas.
El diario
solicitó el retiro voluntario de 74 de sus empleados para evitar el cierre,
lo que no fue aceptado y no prosperaron las tratativas entre los trabajadores
y la patronal, por lo que se produjo el cierre del diario.
En una entrevista
publicada el mismo día en el diario La Nación, Bo acusó
de supuesta intransigencia del Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP) para
encontrar una salida negociada y también aludió a la vigencia
de un contrato colectivo de trabajo supuestamente incumplible.
Acusó
también al Banco Central del Paraguay, de no haberle devuelto sus depósitos
perdidos en dos bancos de plaza que fueron a la quiebra, de tres millones de
dólares en un caso e “incluso más” en el otro.
El 12 de
febrero, el diputado del gobernante Partido Colorado, Julio Colmán, calificó
de “osamenta” a la prensa, por supuestas mentiras publicadas por
el corresponsal del diario ABC Color en la localidad de Curuguaty, 500 km. al
noreste de Asunción. Colmán es un discutido legislador quien recientemente
protagonizó un escándalo al intentar obligar a una fiscal del
Medio Ambiente a liberar un cargamento de rollos de madera que transitaba en
forma ilegal, perteneciente a un allegado suyo.
El 14 de
febrero, el ministro de Justicia y Trabajo, Juan Darío Monges, calificó
de “ataque político” denuncias realizadas por el diario ABC
Color de que en una estancia de su propiedad se escondían animales robados
y que se sobrefacturaban partidas de carne destinadas a la Penitenciaría
de Tacumbú, de Asunción, dependiente del ministerio a su cargo.
La Contraloría General confirmó que la carne se proveía
a precios superiores a los vigentes en el mercado.
El 23 de febrero, el diario Última Hora hizo notar “graves restricciones”
que contiene un proyecto de ley antisecuestro presentado en el Congreso por
el fiscal del ramo, Rafael Fernández.
El citado
proyecto prohíbe estrictamente a los funcionarios de la “unidad
especial” antisecuestro y a otros que tengan acceso a las informaciones
realizar declaraciones o proporcionar informes a los medios de prensa.
El proyecto
también prohíbe a los medios de prensa difundir informaciones
o datos referentes a presuntos autores y partícipes en un secuestro que
aún no fueron detenidos, ni referirse a investigaciones realizadas que
puedan perjudicar el procedimiento.
Se les prohíbe
también a los miembros de la unidad antisecuestro concurrir a los lugares
de allanamientos acompañados de cronistas de medios de comunicación
cuando esto pueda perjudicar la investigación.
Éste
y otros proyectos que endurecen las penas y establecen procedimientos para casos
de secuestros fueron presentados al Congreso luego del grave caso del secuestro
y muerte de Cecilia Cubas, hija del ex presidente Raúl Cubas.
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