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Reunión
de Medio Año
San Salvador, Marzo 21-24
El Salvador |
REPUBLICA DOMINICANA
En este período se han registrado algunos hechos, especialmente en el
terreno judicial, que preocupan a la comunidad periodística.
Los sometimientos de periodistas a la Justicia han sobresalido en este semestre.
Las críticas contra periodistas por parte de funcionarios del Gobierno
y del Presidente de la República, Hipólito Mejía, han continuado,
pero ello no ha coartado el libre ejercicio de la prensa. El Presidente ha dicho
reiteradamente que es respetuoso de la libertad de prensa y que al llamar “talibanes”
o “azarosos” a los periodistas no lo hace en forma peyorativa sino
indicando que actúan de manera “infantil”, y también
se ha quejado de que directores de periódicos han abusado de sus medios
para publicar cosas que no son verdad. El jefe de prensa del Gobierno, Luis
González Fabra, dijo en febrero que el Estado no tiene ningún
interés en coartar la libertad de prensa en el país y que, por
el contrario, garantiza su libre ejercicio.
Estos son los tres casos más destacados en el último semestre:
- Fuerzas militares arrestaron por dos días en diciembre al periodista
Gonell Franco, corresponsal de los periódicos Listín Diario y
Última Hora en la fronteriza ciudad de Dajabón, para ser “investigado”
por denuncias que hicieron dos ex funcionarios regionales en el programa que
dirige en la emisora católica Radio Marién. Franco, junto al ex
gobernador de la provincia, fue trasladado a la capital, donde fue interrogado
por autoridades militares de Seguridad del Estado, en torno a las denuncias
que emitió el ex gobernador sobre un alegado contrabando de arroz por
la frontera, lo que constituyó una abierta violación de la ley
y sus procedimientos. El entonces Procurador General de la República,
Virgilio Bello Rosa, se pronunció contra el arresto y exigió a
las autoridades militares su libertad. El corresponsal y el ex gobernador fueron
liberados sin que se les formularan cargos, luego de fuertes presiones de medios
de comunicación y de periodistas sobre la violación de sus derechos
constitucionales.
- En febrero del 2003, el periodista y comentarista radial Julio Martínez
Pozo fue sometido a la justicia acusado de difamación e injuria por el
director de la Autoridad Portuaria, quien se quejó de comentarios hechos
en su contra en el programa “El gobierno de la mañana”, en
el que participa Martínez Pozo. El periodista respondió a la demanda
del funcionario y el caso está en los tribunales.
El mismo periodista denunció en su programa que un funcionario del Gobierno,
con asiento en el Palacio Nacional, habría traído un vehículo
blindado al país sin pagar los impuestos aduanales, lo que motivó
que el Presidente llamara por teléfono al periodista y, en el aire, le
exigiera que le informara quién era el funcionario que denunciaba, lo
que no fue revelado por el periodista. Pocos días después varios
ministros con asiento en el Palacio Nacional radicaron una demanda por difamación
e injuria contra el periodista. El Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo,
Guido Gómez Mazara, también se querelló ante los tribunales
contra Martínez Pozo porque habría dejado entrever que ese funcionario
era el que habría traído el vehículo blindado sin haber
pagado los impuestos. Martínez Pozo ha dicho que con esas demandas en
su contra pretenden atemorizarlo para que cese en sus denuncias.
- En febrero del 2003 el director de Listín Diario, Miguel Franjul, demandó
ante la Suprema Corte de Justicia al ministro de Medio Ambiente, Frank Moya
Pons, bajo acusación de difamación e injuria, luego de que el
funcionario de Gobierno publicara una carta en la que lo acusó de haber
hecho montajes fotográficos y falsificar los hechos sobre depredación
de unas dunas en el interior del país, e indicó que no aceptaba
chantajes ni pagaba dinero a directores de medios ni periodistas, en una clara
alusión a que habría sido presionado para ello. El ministro Moya
Pons, luego, respondió a la demanda del periodista Franjul y el caso
está en manos de los tribunales.
Continúa en un limbo jurídico el caso del columnista Narciso González
(Narcisazo), quien desapareció en agosto de 1994 luego de hacer ácidas
críticas contra el entonces presidente Joaquín Balaguer y jefes
militares a los que acusó de fraude electoral en las elecciones de ese
mismo año. Aunque varios militares fueron citados en las investigaciones
de un juez de Instrucción a cargo del caso, en enero de este año
se emitió una decisión que libera a esos militares de responsabilidad
y prácticamente “engaveta” la investigación.
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