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Reunión de Medio
Año
República Dominicana
Casa de Campo
Marzo 15 al 19, 2002
Palabras del señor Ramón Báez
Figueroa, presidente del Grupo de Comunicación Listín, para introducir
al Presidente Bill Clinton, en la Reunión de Medio Año de la SIP
Casa de Campo, República Dominicana
18 de marzo de 2002
En este día me siento doblemente privilegiado.
Como miembro de esta audiencia tendré el privilegio de escuchar en unos
minutos el mensaje del Presidente Bill Clinton, uno de los líderes más
carismáticos y de mayor talento que han influido sobre el escenario mundial
en las últimas décadas.
Y como presidente del Grupo de Comunicación Listín, tengo el privilegio
de introducirlo ante ustedes.
El Presidente Clinton es un tipo de líder que se alimenta de retos. Una
agenda de sus compromisos da la impresión de que cada día sale
a buscar un desafío o a crear uno.
Puede ser procurar la mejoría económica de los pobres de Harlem,
en Nueva York.
Puede ser la reconstrucción de un pueblo de la India.
Puede ser la creación de un fondo para garantizar la educación
universitaria de las parejas y de los hijos de las víctimas de los ataques
terroristas del 11 de septiembre.
O puede ser la búsqueda de la reconciliación en el Medio Oriente.
Sea cual sea la causa, él será el más dedicado y el más
incansable de sus defensores.
El Presidente Clinton nos hablará de la Globalización, uno de
los temas claves de su Presidencia de ocho años en Estados Unidos, y
cuyo impulso él ha convertido casi en una cruzada en sus constantes viajes
por todos los continentes.
Durante su mandato, el eje de su política exterior fue aumentar en el
mundo la comunidad de las democracias de libre mercado, asignándole a
su país el desafío de llevar el liderato en la tarea de dominar
las fuerzas de la Globalización en beneficio de los pueblos en todas
las naciones.
El marco de su mensaje -- esta Reunión de Medio Año de la Sociedad
Interamericana de Prensa -- es más que apropiado.
La Globalización no es solo un fenómeno que impacta en la economía
o que crea resistencias culturales o políticas. Podría, incluso,
tener repercusiones en la manera en que se recogen y se difunden las informaciones.
Y esas tareas son el centro de las preocupaciones de esta organización.
Para la SIP, la existencia de una sociedad libre depende básicamente
de la libertad de expresión y de la libertad de prensa.
La libertad es -- sin duda alguna -- el bien político más preciado
de una sociedad. Hace tiempo que leí esta reflexión sobre la libertad
que ahora me gustaría compartir con ustedes: la libertad reside en los
corazones de los hombres y de las mujeres, y cuando muere allí, no hay
Constitución, ni Ley, ni Tribunal que pueda salvarla.
Pero todos nosotros sabemos que hay Constituciones, Leyes y Tribunales que responden
a los intereses políticos de gobiernos totalitarios y tiranías.
Por eso, la reflexión que les cité es también válida
al revés: Si la libertad no muere en los corazones de los hombres y de
las mujeres, no hay Constitución, ni Ley, ni Tribunal que pueda matarla.
¿Cómo ve un líder de la dimensión y de la experiencia
del Presidente Bill Clinton los desafíos que la Globalización
trae consigo y las cautelas y reticencias que produce en los pueblos atrapados
en la pobreza y la desigualdad?
¿Globalizará la Globalización la libertad, la democracia
y la prosperidad?
Es un gran honor para mí presentarles a un hombre con las mejores calificaciones
para responder esas inquietudes.
Recibamos con un fuerte aplauso y de pies - para que lo sienta caluroso - a
nuestro distinguido orador invitado: ¡el Presidente Bill Clinton!
Preguntas ó Comentarios? escríbanos
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